Reflexiones y aprendizaje en la Biblioteca de Guadalajara

Como pasa el tiempo… hace más de un año que no regresaba a Guadalajara a hablar sobre Los misterios de Río Dulce, lo hice exactamente el 11 de marzo de 2016 cuando presenté en sociedad mi primera novela. Esta vez volvía a la Biblioteca Municipal de Dávalos para contar no solo cómo es el protagonista Oliver La Fuente, también para valorar mi experiencia como escritor durante este año.

Tras pasar por diferentes puntos como Sigüenza, Mandayona y Madrid, Guadalajara me volvió a abrir las puertas. Lo hice delante de familiares y amigos, pero también de numerosos curiosos y ávidos lectores que se acercaron para descubrir todo aquello que ‘Los misterios de Río Dulce’ tiene que ofrecerles. Una sala cargada de literatura, de enseñanza y de un gran aprendizaje en los que comienzo a considerarme un poco más “escritor”.

Ante una baja de última hora, me encontré solo ante el público explicando y meditando cómo surgió la idea de escribir un libro y el difícil proceso desde que decides hacerlo hasta que lo tienes en tus manos. Con la falta de promoción y de apoyo como bandera, es necesaria mucha confianza y ganas para que una novela de un escritor novel tenga un hueco en el mercado.

Sin embargo, estoy orgulloso de decir que Los misterios de Río Dulce ha alcanzado ya su cuarta edición en un recorrido que no ha hecho nada más que empezar puesto que se avecinan nuevas citas, más firmas de libros, ciudades para hacer presentaciones y clubes de lectura que están dispuestos a leer mi debut como escritor. Y poco a poco estaréis informados de cada paso del camino…

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