Historias de las Ferias del Libro en 2017

Hace más de un año desde que comencé la fantástica aventura de escribir, en la que he intentado convertirme en escritor gracias a la publicación de mi primera novela: “Los misterios de Río Dulce”. Aunque 2016 fue un año espectacular con diferentes presentaciones en distintos lugares (Gualadalajara, Sigüenza, Mandayona), 2017 ha llegado cargado de buenos y nuevos descubrimientos para mi debut literario.

Además de clubs de lectura a los que me han invitado para presentar mi novela, de nuevas presentaciones en la Universidad Complutense de Madrid y en la Biblioteca de Guadalajara; han sido las Ferias del Libro las han abierto un abanico de posibilidades increíbles. En 2016 estuve presente solo en la Feria del Libro de Guadalajara pero en 2017 he tenido ocasión de repetir tres veces y en tres lugares muy diferentes.

Las Ferias del Libro son una gran aventura, un acontecimiento muy emocionante que me ha hecho valorar ciertas cosas y aprender de todo lo que me está pasando.

El 23 de abril se celebró el Día del Libro y la Feria del Libro de Sigüenza, por primera vez la Ciudad del Doncel invitaba a autores que quisieran acercarse a firmar su obra y yo no quise desaprovechar la oportunidad de estar entre los míos. De mi presencia allí me quedó con las ganas de la gente de devorar libros, de las personas que vinieron a apoyarme y de esa charla durante largos minutos con un hombre que no paro de animarme para que siguiera luchando por hacer lo que más me gusta.

El 12 de mayo estuve en la Feria del Libro de Guadalajara, era la segunda ocasión en la que me enfrentaba a los lectores de la capital alcarreña y el público no defraudó. Pude conversar con amigos, conocidos y lectores que ya conocían las aventuras de Oliver La Fuente y continuaron animándome en mi periplo literario. De mi presencia allí me quedó con la actitud de un hombre que estuvo esperándome 20 minutos antes de comenzar la firma de ejemplares para tener “Los misterios de Río Dulce” firmado. Es difícil explicar con palabras el agradecimiento que pude sentir ante alguien que quiere tu libro y hace lo posible para conseguirlo. Ahora y siempre, ¡GRACIAS!

Y finalmente el 2 de junio me ofrecieron la oportunidad de estar firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid. Había empezando desde abajo, de mi pueblo a la capital alcarreña, pero Madrid era otra liga completamente diferente. Tuve la suerte de estar durante una hora y media firmando numerosos ejemplares, una tarde en la que no pude borrar la sonrisa de mi cara…  

De mi presencia en Madrid me quedó con esas compañeras de trabajo que me apoyaron indiscutiblemente y repartieron marcapáginas como las mejores azafatas; con mi mejor amigo que me sorprendió al acudir la Feria sin avisar y se emocionó al verme detrás de una caseta rodeado de autores con una trayectoria consagrada; con los mensajes de ánimo de amigos y amigas que estaban lejos y otros que se disculparon por no poder acudir a conocerme por primera vez; y con parte de mi familia que no quiso perderse uno de los mejores eventos que podía tener “Los misterios de Río Dulce” en Madrid.

Todo lo vivido en las Ferias del Libro no solo me ayudan a crecer como escritor, también lo hacen como persona porque no todo se reduce a vender ejemplares; las anécdotas y experiencias que rodean este tipo de eventos te enriquecen mucho más de lo que podáis imaginar. Así que gracias por hacerlo posible.

Un comentario

  • Jorge junio 14, 2017 Reply

    Estos solo son los primeros pasos de un joven novelista que se perfila como un gran escritor. Tuve la oportunidad de asistir a la Feria del Libro de Madrid y la verdad es que fue una experiencia increíble.

    Desde aquella tarde supe que esto solo es el comienzo de algo mucho más grande que le espera a este periodista y amigo.

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