Ciro Miró

[Entrevista] Ciro Miró (‘Hierro’): «la segunda temporada consideró que va a estar mejor que la primera»

Entrevista a Ciro Miró, actor al que vimos en series como ‘La Embajada’ para Antena 3, más tarde ‘La Sala’ de HBO, también en ‘No te puedes esconder’ de Netflix y ahora se incorpora como fichaje estrella en la segunda temporada de ‘Hierro’ donde dará vida a Alfredo

Ciro Miró sabía desde que era un niño que quería dedicarse a la actuación. Estudió en Cristina Rota en Madrid y poco a poco hemos podido verle sobre las tablas de un escenario, en diferentes películas y series de la TV Canaria. Entró a participar en ficciones nacionales como ‘La Embajada’ de Antena 3, más tarde estuvo en ‘La Sala’ de HBO o ‘No te puedes esconder’ de Netflix. Ahora ha sido uno de los fichajes estrella de la segunda temporada de ‘Hierro’ donde dará vida a Alfredo. Hemos tenido la ocasión de hablar largo y tendido con el actor para repasar sus inicios, sus grandes películas, su especialización dentro y fuera del rodaje, su buena relación con las plataformas en un momento actual increíble con mucho trabajo, los secretos de ‘Hierro’ y todo lo que podremos ver en el futuro de este gran actor.

  • Hablemos de los comienzos, ¿supiste desde niño que querías ser actor? ¿fue una decisión arriesgar y apostar por esta difícil profesión? 

Lo supe desde siempre, desde que era niño. Yo me crié en una casa en el campo con muchos animales y entonces, jugaba con ellos y pensaba: un día me creía Indiana Jones, otro día me creía que era el cowboy de turno… y a medida que fui creciendo me di cuenta que lo que quería era ser actor. Que para poder conseguir ser todo eso que anhelaba cuando era niño, siendo actor y representando los papeles correspondientes en las películas, lo habría conseguido. Entonces fui a por ello.

La verdad es que a la hora de apostar por la interpretación tuve bastante apoyo familiar. No me pusieron ningún impedimento. Tenía algún dinero ahorrado y dar el salto de Gran Canaria a Madrid fue más sencillo; luego vino mi madre también a Madrid y al poquito se trajo a mis hermanas. Por ese lado fue bastante fácil.

  • ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la interpretación? 

Yo estudie en Cristina Rota en Madrid y los fines de semana hacía mucho “Katarsis del tomatazo”. Para el que no sepa lo que es, es un teatro que funciona los fines de semana en el que los alumnos de la escuela de teatro pueden probar monólogos, sketch, textos y el público que paga su entrada recibe un tomate. Si les gusta te aplauden y sino te tiran tomates, como antiguamente se hacía en el teatro griego.

Esos fueron mis comienzos en el mundo de la interpretación. Mas adelante empecé a conseguir papeles de reparto en series, haciendo cortos con amigos… desde abajo. Los comienzos siempre son entretenidos, digamos.

  • Sabemos que tienes mucha formación y no solo interpretativa. Hablas varios idiomas, sabes montar a caballo, eres profesor de esgrima, practicas muchos deportes, sabes pintar, has sido DJ… ¿especializarse puede ayudarte y tener más posibilidades para conseguir un papel? 

Aquí podemos abrir un debate. Mi abuelo me decía que cuantas más técnicas o diversidad de técnicas estudiara, más libre sería a la hora de expresarme. Y mi madre siempre me insistió en que yo lo que tenía que hacer era formarme y formarme y formarme. Así lo hice.

¿Qué pasa? Es verdad que yo por ejemplo que soy actor que montó a caballo, que ruedo las escenas a caballo, que además soy profesor de esgrima y… más cositas. A la hora de conseguir un papel, si la producción quiere a X actor que no monta a caballo, ya se las ingenian o buscan un doble o graban desde un ángulo con doble y luego lo ponen a él o le dan un curso acelerado suficiente para poder salvar las escenas que la necesitan.

Especializarte te ayuda a ti, como persona. Para desarrollarte tú mismo. Que después lo puedes aportar y prestar a tus personajes y eso es maravilloso. Ahora que te ayude o no, en mi caso no. A mi no me han dado un papel por montar a caballo o me han dado un papel por hacer esgrima.

  • Demostraste tus dotes como maestro de esgrima en ‘La conjura de El Escorial’ y como jinete en ‘Los últimos de Filipinas’, ¿qué te llevas de esas producciones y de otras como ‘Acantilado’, ‘Que Dios nos perdone’ o ‘El faro de las orcas’ que forman parte de tu filmografía? 

Gracias a ‘La conjura de El Escorial’ hoy por hoy soy profesor de esgrima. Porque en un principio yo iba a hacer otro papel que iba a tener más escenas de esgrima y me quise adelantar a las clases con el especialista o el maestro armas. Y me apunté en el Club de Esgrima de Madrid que me acogieron muy bien, con muchísimo cariño y empecé a recibir clases.

Entonces qué paso: la película se retrasó un año y yo ya iba de lunes a viernes al Club de esgrima a practicar esgrima. Me apunté a campeonatos y después me saqué el titulo de profesor de esgrima, di clases en el mismo Club de Esgrima como profesor y todo esto fue a raíz de ‘La conjura de El Escorial’. Si no yo no hubiese investigado donde hay un Club de esgrima para practicar.

Con ‘Los últimos de Filipinas’ me llevó haber rodado una escena a caballo que era bastante compleja. En la que había unos aspersores simulando lluvia por lo que el caballo podía asustarse, un suelo que no drenaba lo suficiente, agua como para entrar galopando y hacer el recorrido que se exigía porque el caballo podía patinar… y la verdad es que fue todo muy bien, el cabello se porto muy bien. Todo salió estupendo y me llevó esa sensación de decir “uy madre, ¿saldrá o no saldrá? ¿saldrá o no saldrá?” sobre un caballo que además son impredecibles.

De ’Acantilado’ me llevo el haber rodado en mi tierra y haber podido trabajar con mi acento canario. Poder rodar en estos paisajes donde yo me he criado, en montañas donde yo he estado de pequeño. De la película ‘Que dios nos perdone’ me llevo el haber trabajado con Sorogoyen y haber compartido mi plano con Roberto Álamo y ese salto a un cine grande.

En ‘El faro de las orcas’ me llevó el haber estado cinco semanas en la Patagonia en un sitio donde no había… nada de nada de nada. Y yo que soy un chico al que le gusta salir a correr y estas cosas. Me iba por las mañanas cuando no me tocaba rodar, el equipo se iba a rodar y yo me iba a correr. Un día llegué y me dijeron “pero, ¿cómo te has ido a correr por ahí muchacho si ahí hay pumas, hay escorpiones” y había de todo. Pero… me recorrí la Patagonia. Allí donde estamos en Punta Camarón y luego en Punta Delgada, me las recorrí en bici, a caballo y correteando. Eso que me llevó de ‘El faro de las orcas’.

  • Hemos podido verte en series para la TV canaria como ‘El Juramento’ o ‘La Revoltosa’, ¿cómo recuerdas esos papeles?

Los papeles de ‘El Juramento’ o ‘La Revoltosa’ para mi son papeles que me sitúan como actor y como persona en una realidad. Tu cuando sales de la escuela de arte dramático piensas que todo es “emoción y te van grabar cuando lloras…” y no. ‘El juramento’ era una serie de emisión diaria y ‘La Revoltosa’ era semanal, pero con un volumen de escenas en el que rodábamos a mucha velocidad.

Llegar a ‘El Juramento’ por ejemplo es decirte: “tienes que decir tu frase aquí en la X, si le haces sombra al compañero, abres un poco con el hombro, espera que llegue la pértiga, no contestes sobre la marcha, luego en edición lo arreglamos”. Y claro, eso si no lo habías hecho antes es: “cómo no le voy a contestar, estamos discutiendo, tengo que esperar 2-3 segundos para que llegue la cámara, me coja de aquí, me coja de allí”.

A nivel técnico, son escuelas maravillosas. Es un poco el despertar, el decir bueno “bienvenido a la industria de la tele. Esto no es mi mapa emocional que transita por aquí: di tu frase aquí, sé convincente, rápido, ponte en tu X que ahí ha habido una persona iluminando esa X una hora antes de que llegaras tú, así que no te apoyes en la mesa porque estás haciendo sombra”. En fin… eso es lo que me llevo de la serie ‘La Revoltosa’ y de ‘El Juramento’.

Además de que son series que fueron producciones canarias en las que también pude trabajar con mi acento canario.

  • Formaste parte del elenco de ‘La Embajada’, ¿cómo fue tu incorporación a la serie? 

Después de varios castings, me dieron un papel que estaba programado para que fuera pequeño, digamos para un capítulo o dos capítulos. ¿Qué pasó? Luego a medida que fueron montando, parece que se quedó como muy flojo, no se entendía muy bien la presencia de mi personaje y era importante porque era un poco una “cabeza de turco”.

Entonces decidieron que había que explicarlo mejor a este personaje. Por lo cual me fui ganando sesiones que no me esperaba. Al final aparecí en 5 capítulos. Así fue mi incorporación en ‘La Embajada’, una anécdota simpatía.

  • Más recientemente, te vimos en ‘La Sala’ de HBO, ¿qué puedes decirnos de esta gran producción internacional de la que formaste parte? 

¿Qué puedo decir de esta producción? Pues solamente cosas bonitas, la verdad. Fue un primer proyecto para mí para HBO. Poder tener mi nombre junto a HBO en un proyecto, era como “guau”, un sueño de actor. Era algo onírico.

Es cierto que el proyecto de casting también fue muy duro. Fue largo, se tardaba mucho en contestar, después se me cambio para otro personaje que al final el personaje tenia que tener un acento determinado. Fue todo como “ay, cuando me dirán algo”.

Y al final el personaje que hago en ‘La Sala’ para mí fue regalazo, con los giros que tiene, el arco que lleva, los matices que presenta y luego los compañeros: estaban Raúl Prieto, Natalia Rodríguez, Francesc Garrido, Goya Toledo… y volvemos a lo mismo, se rodó gran parte en Gran Canaria, por no decirla toda. Y volver a mi isla, también es un lujo, a pesar de que esta vez no pude trabajar con mi acento canario (bromea).

Pero muy bien, un recuerdo maravilloso y volvería a trabajar con ellos de nuevo.

  • También estuviste en ‘No te puedes esconder’ de Netflix y Telemundo donde dabas vida a Miguel, ¿cómo fue el rodaje e incorporación a esta ficción?  

Las incorporaciones no son difíciles ni complicadas, son extrañas. Llegas, ya hay un equipo formado, ya la gente ha rodado juntos (ellos ya habían rodado, yo no entré desde el principio como en ‘La Embajada’) ya que yo entre un poco a mitad. Habían estado en México y habían venido un poco con los grupos de gente.

Me trataron fantástico, fue una cosa maravillosa. Eduardo Noriega muy buen compañero que era con el que tenía prácticamente todo. Y luego el lujo de estar en esta serie para Telemundo que después se pasó a Netflix y se ha doblado (creo que) a 22 idiomas. Quieras o no te da una proyección internacional y todo esto es bueno. Siempre que se te vea, está muy bien en el mundo en el que estamos metidos los actores.

  • ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar en series de plataformas digitales y de streaming visibles en todo el mundo? ¿Puede ser un gran escaparate para los actores que quieran abrirse puertas a ficciones internacionales? 

Trabajar siempre es una experiencia gratificante, sobre todo para un actor. El tema es que veníamos de una crisis fuerte en la que se estaba produciendo más bien poco. De repente ha habido un boom con el tema de las plataformas digitales y de repente ha empezado a haber trabajo para todos.

Comentaba que el año pasado en el 2019, solamente en el primer semestre en la ciudad de Madrid se habían producido 44 series y 22 películas. Solo en un semestre. Esto no ha ocurrido nunca en España, ese volumen de trabajo. Te hablo de una ciudad, no de toda la nación, de todo el país. Esta aparición de las plataformas digitales, ahora nos están viniendo muy bien a todos. A todos nos está viniendo fantástico porque hay mucho trabajo, siempre “pillas” algo por aquí o algo por allí.

Esto bajará ¿eh? Dudo mucho que se mantenga este nivel de producción de ficción por muchísimo tiempo. Volverá a bajar, pero bueno, como la vida misma que es cíclica. Ahora mismo estamos en un momento muy bonito en el que hay mucho trabajo, en el que hay que aprovechar y disfrutar de esta ola.

  • Una de las últimas noticias es que te has incorporado al elenco de la segunda temporada de ‘Hierro’, ¿cómo ha sido formar parte de una de la serie más aclamadas por la crítica?  

Es todo un lujo haber entrado en ‘Hierro’. Yo sabía de este proyecto desde hacía mucho tiempo que coincidí con Jorge Coira, director y hermano de Pepe Coira; en el que me había hablado que tenía pensado un proyecto en Canarias y que ya hablaríamos.

Después se cristalizó, apareció el proyecto. En la primera temporada, yo no pude participar ni aportar mi granito de arena porque estaba trabajando en Austria. Tenía esa espina clavada, yo quería si o si entrar de alguna manera en este proyecto como fuera. Cuando se abren los castings para la segunda temporada, me puse muy pesado y al final conseguí que me vieran. También fue un proceso largo de elección en el que 3 casting separados casi en dos meses y medio. Por lo cual, la espera se me hizo eterna.

Además, hay una anécdota muy graciosa en el que yo ya me había dejado la barba para el personaje. Había hecho el casting con una barba muy muy grande y ya pensé que no me iban a dar el papel porque había pasado mucho tiempo y me afeité. A los dos días, el bueno de Murphy con su ley, me llamaron para decirme que me había dado el papel. Y fue como “con barba, ¿verdad? Sí, sí, con barba. Y yo ‘gualá’, a ver cómo llegó”. Pero llegué, llegué, la barba me creció muy rápida, pero fue como “oh, oh”.

Cómo ya he repetido antes, es una maravilla volver a Canarias en una serie que el año pasado lo ha ganado todo. Que además es internacional, que se ha emitido en Francia y en Alemania doblada al francés y al alemán. Pues es un lujo, un lujo y un orgullo porque estoy participando, ya no solamente con el arte dramático que es mi pasión; sino que, además, la serie ‘Hierro’ le ha dado un lugar en el mapa a la isla del Hierro, una de las grandes desconocidas en el turismo. Ya que para Hierro el fuerte no ha sido el turismo y ahora todo el mundo sabe donde está la isla del Hierro y la ha visto a través de la serie.

Yo conocía aquí en la isla del Hierro a un alemán que había venido a caminar, a hacer senderismo porque había visto la serie ‘Hierro’ en Alemania y quedó fascinado por la isla. Se organizó el viaje y vino para acá. Y hablas con la gente del Hierro y dicen que han notado muchísimo el nivel de turistas que vienen a la isla. Muchos quieren ver donde estaba la casa de la jueza, donde iba Candela a cenar, donde estaba la pizzería, en fin… es satisfactorio saber que, además, estás ayudando de alguna manera.

  • ‘Hierro’ triunfó con una primera temporada cargada de misterio y buen ritmo, ¿qué nos ofrece la segunda temporada? 

La segunda temporada consideró que va a estar mejor que la primera, que ya es difícil. Entre otras cosas porque baja un poco más a lo emocional. En la primera, efectivamente trataba de una pandilla de niños, aparece un cadáver, quién ha matado a este chaval… Se ven ciertas facetas en la serie, pero poco más superficial.

En esta segunda temporada, los personajes son más emocionales, hay más desgarro. Pienso que está cargada de misterio igualmente y que bueno, Jorge Coira, además de director, es montador y que tiene un Goya (ríe), sabrá darle ese buen ritmo que ofreció la primera temporada.

  • Interpretas a Alfredo, ¿quién es y qué puedes contarnos sobre tu personaje? 

Alfredo representa un poco al canario del Hierro que vive en la montaña, el pastor. Aquí hay muchos pastores todavía que viven del pastoreo. Las cabras que están aquí, están sueltas, no están encerradas para nada. El pastor sabe perfectamente cuales son las suyas, va las ordeña por la mañana una a una; sabe perfectamente a cual ya ordeñó y cual no. Las tiene en un corral y ellas están ahí tranquilitas, él las va cogiendo y las va ordeñando, sacando la leche. Después cuando termina, baja, come y por la tarde las lleva de “excursión” a que pasten.

Yo interpretó a Alfredo, que es un pastor que es el hermano de Lucía. Es la nueva trama, Lucía es Aroa Hafez. Digamos que esta mujer que es mi hermana, se casó con el “chico malo”, estaba en Miami y ahora se separa y regresa al Hierro. Se viene a mi casa, tiene dos niñas que son mis sobrinas y las dos niñas vienen a pasar un mes con nosotros.

Obviamente nosotros intentaremos luchar por conseguir una custodia compartida en la que las niñas puedan quedar, o por lo menos, que vengan la mitad del año con nosotros y la mitad del año allí. Será un poco esa la historia, una lucha por la custodia de las niñas en nuestra trama. Hay más tramas (ríe).

  • A pesar de vivir en un año lleno de contrastes por la pandemia, ¿qué otros proyectos tiene Ciro Miró en el futuro de los que nos puedas hablar?  

Yo siempre he hablado del aquí y el ahora. Proyectos hay y más como te decía ahora, con las nuevas plataformas. Hay un volumen de trabajo y de producción audiovisual bastante fuerte. Quizás el más fuerte que hallamos vivido, o por lo menos yo.

Del que te pueda hablar en el futuro, no debería… no debería… (ríe) Pero, por ejemplo, te puedo comentar que voy a rodar una película dentro de poco junto a Emma Suárez y Rossy de Palma, dirigida por Ana Rodríguez Rosell. Y… no me dejan contarte ni la temática ni donde la vamos a rodar (ríe). Y este es el proyecto, así a corto plazo que te puedo mencionar. El resto lo iremos viendo.

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