Reflexión - Está bien

Está bien

Está bien decir no cuando no quieras hacer algo: parece que la sociedad nos obliga a hacer todo por todos en cualquier momento. Tu agenda pasa a estar disponible para el resto de la gente que la organiza como mejor le plazca sin tener en cuenta tus gustos, tus preferencias y tus ganas. Eso se acabó, porque tenemos una voz y un voto tan importante como el de los demás. Es importante decir “no” a cosas que no quieres hacer, no te apetecen o no te resultan atractivas. De esta manera solo enfocarás tu tiempo en las cosas que realmente deseas.

Está bien darte un gusto: trabajamos mucho, tenemos miles de compromisos, decenas de encuentros, reuniones de trabajo y responsabilidades que la mayoría de las veces nos llevamos a casa. Hay que pagar la hipoteca, las facturas de luz y todos los gastos del hogar, pero nunca debemos renunciar a darnos un capricho de vez en cuando. Cuando quieras que algo te gusta, te motiva, te despierta sentimientos positivos; cuando es algo que llevas tiempo soñando o esperando, no lo dudes. A veces dejamos pasar demasiado tiempo y podemos apartar los números a un lado para disfrutar de “eso” que nos hace realmente felices.

Está bien pensar en ti primero: puede parecer egoísta, pero nada más lejos de la realidad. Después de preocuparte por el bienestar de las personas que están a tu alrededor (con resultados muy dispares), quizás es el momento de pararte a hacerlo en ti mismo porque si no estás bien contigo mismo, es difícil ayudar a los tuyos. Eres dueño de tu propio destino, decides a dónde vas y lo que quieres hacer en cada momento. Piensa en ti sin que nadie te influya y haciendo solo caso a tus prioridades.

Está bien ser tu prioridad: a veces hay que recapacitar, ralentizar el ritmo, mirar hacia atrás, observa detenidamente el presente y ver qué te espera más adelante. Lo primero de todo es pensar en tus prioridades, tus gustos, tus ideas y tus sueños. No puedes ser feliz si no tienes en el horizonte algún tipo de meta, de interés, de motivación o de propósito que te haga seguir luchando. Por muy rodeado de gente que estés, al final no dependas de nada ni de nadie porque tú eres tú única prioridad para lograr realmente aquello que anhelas.

Está bien dejar de responder un mensaje: las nuevas tecnologías han llegado para quedaste y con ello la inmediatez de la comunicación. Han hecho más fácil la conexión entre personas que se ven poco, aquellas que no se ven tanto como quieran, incluso posibilitando la capacidad de entablar conversaciones y mantener el contacto de una forma más ligera y dinámica. Pero la vida real no está pegada a una pantalla, está ahí fuera. Que nadie te eche en cara que no has respondido a un mensaje rápido porque hay cosas más importantes e interesantes que hacer que vivir pegado a un móvil. Puedes hacerlo, pero solo cuando creas conveniente.

Está bien descansar de todo y de todos: te gusta estar rodeado de gente, es posible que hagas planes con amigos, familia y pareja para enriquecernos con su compañía. Sin embargo, estar solo también es un privilegio y una opción querida por muchos. A veces es el momento de descansar, desconectar del mundo y centrarte en ti mismo y en tus prioridades. Para ello, desconecta de todos y busca en tu interior aquello que realmente necesitas.

Un comentario

  • Jorge diciembre 3, 2019 Reply

    Una de las reflexiones más sabias que he leído en mucho tiempo…que comparto en cada una de las ideas que desprende y que, lamentablemente, no he sabido aplicar como debiera en buena parte de mi vida. Ahora ha llegado el momento de decir «no» cuando sale de lo más profundo de nuestro ser y no dejar que los demás decidan por nosotros y nos quiten nuestro propio poder para elegir lo que queremos hacer con nuestra vida o con quién o en qué deseamos invertir nuestro tiempo. Es posible que suene mal decirlo, pero como bien se expresa en esta magnífica reflexión, hay que ser egoísta para ser altruista, sin ninguna duda.
    Grandes palabras, que desprenden un pensamiento de lo más profundo, pero transmitido de una forma clara, contundente y directa. Un mensaje sin pelos en la lengua para dibujar un caballo de batalla contra el que muchos, todavía, nos seguimos enfrentando.
    Muchas gracias por la reflexión. Es realmente excepcional.

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