Cada persona tiene su ritmo

El ritmo es una forma de alternar una serie de cosas, sucesos, movimientos o acontecimientos que se repiten periódicamente en un determinado periodo de tiempo. El ritmo de vivir de una persona a menudo ha sido marcado por la sociedad antigua y arcaica (igual que hacen hoy en día ciertos estereotipos sociales) que explicaba cuándo vivir tu vida. Afortunadamente esto ya no es así.

Cosas que antes se hacían con 20 años, ahora se llevan a cabo con 40 y experiencias que se cumplían a los 50 años, nosotros las estamos plasmando con 30. La sociedad ha cambiado tan drásticamente que no podemos quedarnos anclados en el pasado, en esa mentalidad de cumplir con un orden diferente al nuestro porque cada persona tiene un ritmo para hacer las cosas y nadie puede imponerle el suyo propio.

Es posible que alguien que ni siquiera llegó a la universidad consiguiera su primer trabajo a los 18 años y alguien que ha pasado la mitad de su vida estudiando lo haya hecho a los 25; tal vez el primero quiera volver a estudiar cuando se sienta preparado y el segundo no haya encontrado el hueco que esperaba en el mercado laboral a pesar de su decisión de formarse día tras día. Cada uno tomó su camino y ambos son igualmente válidos.

Es posible que hay alguien soltero quiera tener un hijo (o incluso ya lo tenga) y parejas que llevan 10 años juntas no hayan querido ser padres; tal vez el primero no necesite a nadie para cumplir su sueño o que esa pareja no desee a nadie más en su núcleo familiar. Las familias han cambiado, podemos ser padres solteros y tener hijos cuando queramos, el mundo ha modificado su mentalidad y nosotros también lo hemos hecho gracias a las nuevas oportunidades.   

Es posible que tengas pareja y quieras realmente a otra persona pero no te atrevas a admitirlo, que parejas que están juntas ni siquiera se amen, que una persona desee encontrar desesperadamente a alguien con quién compartir su vida, que otros vivan felices centrando sus esfuerzos en vivir por si mismos y que haya personas que se aman pero no son nada más que amigos. Querer es complicado, es arriesgado y depende solamente de ti.

Es posible que quieras dedicar tu vida por completo a alguien, a conseguir un objetivo o quizás desees disfruta de tu tiempo gracias al amplio abanico de ocio que nos ofrece el nuevo mundo: hobbies arriesgados, experiencias increíbles, viajes inexplicables, aventuras imposibles y horas y horas gozando de tu tiempo porque tú lo has elegido así.

A menudo nos fijamos en nuestros amigos, en nuestros compañeros de instituto o de universidad, en nuestros colegas del trabajo y observamos que siempre están en un punto diferente al nuestro. Algunos han vivido más rápido y otros más despacio, unos están llegando a la supuesta “meta” y otros parece que no han empezado a recorrer el trayecto.

Y es que cada persona tiene un camino muy diferente, ellos están en su momento y tú estás en el tuyo. No es ni mejor ni peor, cada uno lleva un ritmo distinto, tiene unas experiencias que han determinado su existencia y por consiguiente llevan una vida de acuerdo a sus circunstancias.

No llegas tarde, no llegas pronto… estás en tu tiempo… porque las personas solo pueden vivir a su propio ritmo.

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