En 2016 he aprendido…

Decimos adiós a 2016, un año cargado de momentos para el recuerdo (tanto buenos y malos), de instantes mágicos que quedaran para siempre en nuestra retina, de situaciones que no olvidaremos nunca y que nos han ayudado a reflexionar y evolucionar como personas. Hoy es la oportunidad de hacer balance de todo lo aprendido en estos 365 días y comprar un nuevo libro con páginas en blanco que ir rellenando día a día.

He aprendido… que nadie va a pelear por ti. Si realmente quieres algo, tienes que perseguirlo hasta conseguirlo, cueste lo que cueste. Da igual si es un trabajo, una persona, un amigo, un cambio que necesitas o una meta con la que llevas soñando toda tu vida.  Es un camino de una sola dirección en el que no debes distraerte para perder el objetivo final ya que pocas veces estarás acompañado en este duro trayecto.

He aprendido… que la perdida a veces fortalece. Todos buscamos la victoria, ser agraciados y alcanzar lo más deseado, pero también es muy importante saber que en ocasiones no lo vas a lograrlo y no pasa nada porque hay decisiones que no están a tu alcance. He perdido amigos, parejas e incluso familiares en este año pero eso te hace más fuerte, te fortalece y te ayuda a valorar lo que realmente tienes a tu alrededor.

He aprendido… que grandes amigos pueden convertirse en desconocidos y nuevos amigos pueden volverse inseparables. La vida da muchas vueltas y aquellas personas que creías inseparables de golpe se marchan y se vuelven prescindibles; es un ciclo natural que cuesta asumir pero abre a nuevas experiencias. Y de pronto gente nueva se transforma en los amigos más fieles, en tus confidentes y no quieres ni acordarte de aquellos que por una u otra razón ya no están a tu lado.

He aprendido… que la familia es lo primero. Siempre he estado muy orgulloso de mi familia, de todos y cada uno de ellos, pero este 2016 me ha demostrado que cada vez que los he necesitado siempre han estado ahí; presentes, en primera fila, en cada paso del camino, coreando mi nombre y con las lágrimas en los ojos celebrando cada uno de mis logros. Ellos son lo más importante, ahora y siempre.

He aprendido… que todo pasa por una razón. A veces no comprendemos porqué nos pasan determinadas cosas, pero solo hay que esperar con paciencia para comprobar que la vida nos tenía preparada más de una sorpresa. Aunque cueste, es recomendable tener perseverancia porque cuando menos nos lo imaginemos daremos con la persona ideal, el trabajo perfecto o que esa situación imposible se resuelve por sí sola. Tal vez lo anterior estaba destinado para ti.

He aprendido… que viajar enriquece el alma. No es de extrañar que algunos estudios afirmen que las personas que viajan son más felices, yo lo soy cada vez que preparo una maleta y me dispongo a salir de casa. Viajar te hace conocer nueva gente y nuevas culturas, experimentar tradiciones, ver cosas inimaginables y disfrutar de todo como si fueras un niño con zapatos nuevos. En 2016, Asturias, Berlín y San Francisco han sido algunos de mis destinos y espero que 2017 traigan muchas más maletas, viajes y experiencias.

He aprendido… que las cosas hay que demostrarlas. No sirve de nada decir que vas a hacer muchas cosas si después no las cumples. A veces no se trata de un mensaje tardío, sino de dar una abrazo a tiempo; no es una palabra de ánimo por WhatsApp sino un café entre amigos; no es poner excusas por no poder quedar, sino sacar tiempo de debajo de las piedras para ver a esa persona que te importa. Las palabras se las lleva el tiempo, los hechos demuestran lo que de verdad sientes.

He aprendido… que los sueños se cumplen. No importa lo que te digan, si realmente persigues tus objetivos al final de ese camino largo los sueños acaban cumpliéndose. Eso sí, tienes que saber lo que quieres y no parar hasta lograrlo porque cuando lo consigues no hay nada más importante. A mi 2016 me ha regalado una novela titulada “Los misterios de Río Dulce” con la que llevaba años soñando ver en las librerías.

He aprendido… que nuestro tiempo importa. A veces estamos tan enfocados en las personas de nuestro entorno, en trabajo imposibles o situaciones complicadas que no valorarnos lo suficiente todo lo que nos rodea. Tu tiempo, tus ganas y tus sentimientos son lo principal que debe mover tu vida, no es un segundo plano. Deja marchar aquello que no te hace feliz, que te incomoda o te quita tiempo para dedicarlo a cosas que realmente te importan.

He aprendido… que 2017 vendrá cargado de nuevas historias, nuevas experiencias, nuevos amigos, nuevos amores y nuevas maneras de disfrutar de la vida. ¡Feliz Año!

Un comentario

  • Pilar Zapatero enero 14, 2017 Reply

    Ese es mi gran confidente y amigo… . .Y… aunque sé, que amas las palabras que escribes tambien sé, que más valoras los hechos, el alma y el corazón de las personas. Una de las cosas que yo he aprendido en este 2017 es que quiero tenerte de amigo por muchos, muchos años y que me gustaría estar a tu lado apoyándote en todos los buenos y malos momentos.

Deja un comentario