Fiesta Sanjuanera

La Ciudad del Doncel se engalanó para la ocasión, una cita especial para los seguntinos que el pasado jueves vieron como las calles del casco histórico se vestían con el color de la primavera. Dieron la bienvenida a la fiesta de los Arcos de San Juan, celebrada en la víspera de ese día tan importante, el 23 de junio, y que suponía recibir al verano con los brazos abiertos el verano.

A pesar de que Sigüenza goza con multitud de conmemoraciones a lo largo del año, es posible que junto con San Vicente, esta Fiesta de Interés Turístico Provincial sea una de las más disfrutables por mayores y pequeños, en la que la ciudad al completo se vuelca en la creación de los arcos. La preparación comienza unos días antes, cuando vecinos de los barrios seguntinos comienzan a planear sus nuevos diseños arquitectónicos, salen a recoger el chopo necesario y piden flores que mantienen frescas para el día de la celebración.

“La decoración del arco se hace en diferentes estructuras. Cada año van variando un poco para que no sean iguales aunque la base es la misma: uno o varios arcos adornados con ramas de chopo, tomillo y romero con rosas, la flor de la temporada. En la base del arco se suele poner una colcha de color blanco con un cuadro de San Juan niño, el Santo y un pequeño altar”, nos cuenta Eugenia Pallán, técnico sociocultural del Ayuntamiento de Sigüenza.

Los barrios de Sigüenza agrupan a una gran colectividad de habitantes de la ciudad, que ese día dejaron a un lado sus quehaceres rutinarios para mantener un propósito común: elaborar el arco más impactante que más tarde fue valorado por los miembros del jurado. La creatividad, la originalidad y la participación de los implicados son algunos de los criterios que ganan fuerza en este particular concurso.

Una vez montados los arcos, fue el momento de disfrute de los más pequeños de la casa que se vistieron de sanjuaneras y sanjuaneros con el traje típico de la zona. Ellas iban ataviadas con falda, camisa negra, mantilla blanca y un delantalillo; y ellos se pusieron una camisa blanca, pantalón negro y dibujaron un tímido bigote con carboncillo. Ya estaban preparados para salir a bailar las coplas y la jota sanjuanera hasta altas horas de la madrugada mientras recolectaban unas monedas para la chocolatada del día de San Juan.

Desde hace años se instauro un concurso en la creación de los arcos, donde todos los barrios de la Ciudad del Doncel podían participar. “El Ayuntamiento lo hace un poco para fomentar y potenciar que la gente siga participando y no se pierda esta tradición tan bonita como es la creación de los arcos de San Juan”, explica Eugenia Pallán.

A la totalidad de inscritos se les entrega un premio simbólico de 60 euros como premio por su participación. Todos reciben esa cantidad que ayuda a la compra de flores ya que a veces llega el día y la época de las rosas ha pasado, o para la chocolatada que se da a los vecinos de Sigüenza el día 24 de junio por la mañana.

El jurado estuvo compuesto por varios representantes municipales y miembros de las diferentes asociaciones seguntinas que fueron visitando los arcos en un ritmo marcado por los Dulzaineros de Sigüenza. Para recuperar fuerzas los creadores recibieron a las autoridades con bollos, limonada o vino en bota, tal y como manda la tradición.

Desde el gobierno de la ciudad se hace entrega de tres premios a los arcos que el jurado considera que más han trabajado en su elaboración aunque cada uno es digno de visitar. De hecho, todos ellos guardan cierta relación con la primavera y son expuestos como el último reclamo de esta estación del año, despidiéndose de ella de esta manera tan llena de color y con olor a naturaleza.

El barrio de San Juan gana el concurso de los arcos

La calidad de los arcos de San Juan este año fue tan grande que no lo tuvieron nada fácil para escoger a los ganadores del concurso. El jurado destinado a ello estuvo compuesto por representantes de las asociaciones de jubilados, de amas de casa, de dulzaineros, el Centro Cultura Popular y grandes de personalidades seguntinas como propio el alcalde de Sigüenza, José Manuel Latre, que se paseo por el casco histórico de la ciudad junto a Charo Toro, Charo Galán, Felipe Lucio y Julián Barrero.

Tras un amplio recorrido por los ochos barrios inscriptos que se presentaban al concurso en el veredicto final se otorgó los trofeos, obras del Taller Medieval, al barrio de San Juan en primer lugar y a las Residencias Saturnino López Novoa y La Alameda en segundo y tercero, respectivamente.

  • Artículo publicado originariamente en la versión impresa de La Tribuna de Guadalajara.
  • Fecha: 26 de junio de 2016.

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