‘Atempora’, una muestra para soñar

Dos figuras clave de la literatura como Miguel de Cervantes y William Shakespeare dan la bienvenida a los visitantes en un espacio que promete ser el epicentro cultural del territorio nacional durante varios meses, hasta el 16 de octubre. Atempora se presenta en Sigüenza como una nueva muestra representativa para los amantes de la pintura, la escultura, los libros, los artilugios y las artes en general.

La Ciudad del Doncel, y en concreto la catedral, acoge esta exposición con más de 300 piezas que llegan de 33 instituciones diferentes, principalmente el Museo de Santa Cruz de Toledo, el Museo del Prado, el Museo Naval, el Museo Diocesano de Sigüenza o la Biblioteca Nacional.

Atempora surgió gracias a la presencia en la catedral de Sigüenza de unas banderas que el sobrino-bisnieto del Doncel arrebató a las tropas del pirata Sir Francis Drake en la derrota de la armada inglesa en 1589. A partir de su restauración se elaboró un proyecto museográfico con piezas muy valiosas.

La elección de la temática tiene que ver con la relación de la Ciudad del Doncel con estos dos centenarios literarios. No solo por las banderas donadas por Sancho Bravo y Arce de Laguna, Sigüenza se conecta con Cervantes a través del cura que aparece en la famosa obra del Quijote que fue bachiller en Sigüenza.

La muestra retrata a época de Cervantes (1547-1616) y Shakespeare (1562-1616) desde la segunda mitad del siglo XVI a los primeros años del siglo XVII. Se presta especial atención al reinado de Carlos I, Felipe II y gran parte del reinado de Felipe III.

“Es una exposición hecha para los visitantes. Es una exposición muy variopinta. No son solo libros, documentos o arte sacro, es una exposición muy completa que toca muchos palos del siglo de oro español. Hay dos apartados: en el claustro están las obras de contenido civil y en la catedral las obras de contenido religioso”, nos cuenta Alfonso Caballero, comisario de la exposición.

Al empezar por la muestra de carácter civil, aparte de diferentes ediciones del Quijote de Cervantes, obras de Lope de Vega o Shakespeare, hay más documentos relacionados con poblaciones e instituciones de lo que hoy es Castilla-La Mancha.

El claustro está lleno de salas y capillas que desde la organización han empleado para darles un contenido diferente. Por ejemplo la recreación de una botica del hospital de San Mateo creado en el siglo XVI y se mantuvo en pie hasta la Guerra Civil. En la capilla de la Concepción hay una muestra permanente del Greco, al que acompañan ahora un Salvador y cuatro Apóstoles cedidos desde Almadrones. Tras observar los tapices flamencos de la segunda mitad del siglo XVII restaurados y ver los Grecos se pasa a la sala de Cervantes soldado del Rey de España donde dan la bienvenida dos cañones, uno de más de 2.000 kilos.

Según relata Alfonso Caballero, la pieza estrella de Atempora se encuentra aquí: “Junto a la bandera del pirata Drake se conquistó otra a los portugueses y junto con el Tendón de Levanto conforman un trío espectacular y llamativo. Están arropadas con todo tipo de armamento de la época, maquetas de galeones, fotografías, diversos retratos y armas que ilustran aquellos momentos”.

Para terminar el recorrido por el contenido civil del claustro hay dos salas más. Una dedicada a la vida doméstica dando una imagen de cómo eran los enseres empleados en aquella época y una capilla románica. Esta última es un “guiño a Cervantes” con objetos que recrean como debió ser el espacio en el que se desenvolvió Miguel de Cervantes.

ARTE RELIGIOSO.

Acabado el contenido civil de ‘Atempora’, el visitante se adentra en catedral para ver el discurso sacro con temas religiosos. La girola es el punto de encuentro para la muestra donde se han colocado cuadros con la misma temática para que unas figuras dialoguen con otras. .

En este escenario destacada un crucificado de Luis Tristán de la Diputación de Toledo al final de la girola, el retablo mayor obra de Giraldo de Merlo que tiene una imagen de un niño exento o un paseo por la Sacristía de las Cabezas, una estancia diseñada por Alonso de Cobarrubias y dedicada a las reliquias.

“En el coro tenemos una obra espectacular, el catafalco de la Princesa de Éboli que ya estuvo en el museo de Santa Cruz y aquí parece como si estuviera diseñado para ese espacio”, afirma orgulloso Alfonso Caballero. Delante se han colado dos vitrinas con ropajes litúrgicos y otras piezas que componen parte de la estructura.

Al avanzar por la catedral de Sigüenza llegamos a la sala de la epístola, un lugar donde se reflejan los últimos momentos de Cristo con un descendimiento, una Piedad de Luis de Morales del Museo Diocesano de Sigüenza, un yacente de una cofradía seguntina y enfrentándose dos Pentecostés, uno italiano y otro de Jorge Manuel Theotocópuli, hijo del Greco.

La última obra que se ve desde el arranque de la epístola al fondo es el Resucitado de Juan Correa de Vivar del Museo del Prado, que despedirá a los visitantes de ‘Atempora’ tras un recorrido por el paso del tiempo.

La inauguración de Atempora estuvo arropada por el presidente de Castilla- La Mancha, Emiliano García-Page; el deán de la Catedral, Jesús de las Heras; el alcalde de la localidad y también presidente de la Diputación Provincial de Guadalajara, José Manuel Latre; el comisario de la exposición, Alfonso Caballero Klink y el obispo de Sigüenza, Monseñor Atilano Vicente Rodríguez.

Organizada por la Fundación Impulsa de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en un acuerdo con el Obispado y el Cabildo de la catedral seguntina, la exposición ‘Atempora’ estará vigente en la Ciudad del Doncel hasta el próximo 16 de octubre.

  • Artículo publicado originariamente en la versión impresa de La Tribuna de Guadalajara.
  • Fecha: 12 de junio de 2016.

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